jueves 4 de febrero de 2010

Entrevista Inesperada

-¡Era demasiada información!, estaba abrumada. Quise aparentar que lo que me decía no quedaría archivado en mi memoria, que no revolotearía después. Pretendía. Seguí mi farsa. Sus ojos me vieron cada momento que pronunciaba su nombre. Un dato contundente, tras otro, tras otro. "Seguimos en esas ondas aún", dijo. "Aún vamos con La Doña". No pude más. Hablé de otro gusto. Me retiré.

¿Qué es?

¿Cómo algunas personas, en la búsqueda de conocimiento, casi de cualquier tipo de conocimiento, con la cabeza ya tan abrumada, 'maduras', 'grandes', vaya, no jovencitos, pueden vivir y dar vida?
Encuentran una manera de ver la 'realidad' de una forma 'intelectual', y terminan por ser increíblemente pesimistas. ¿Por qué terminan dándose la oportunidad de compartir de su mente, cuerpo y espíritu? ¿Qué es eso que les hace renegar de una vida huraña?, ¿sexo?. Por que creo, que han de pensar, o de 'darse cuenta' de que ya en nadie se puede confiar, de que la juventud está ahogada en un mar de indiferencia y de inconciencia, que el intelecto más entero se lo dejan a los viejos, pero ya no son unos niños, de lo 'sin sentido' que resulta seguir viviendo en un mundo de cagada.

Lo más lógico, creo yo, a partir de alguien en éste proceso negativo sería estar cerrado siempre mejor para uno mismo, no ser tan compartido, digamos 'vivir en un búnker'. Ahí va de nuevo: ¿Qué es lo que hace que al fin y al cabo se rindan ante alguien más? sexo: sexo: sexo. Parece ser una razón muy buena, una de graan peso. Quien no lo piense así probablemente no lo haya experimentado, o no de una forma placentera. Pero hay algo más. No, no es una panza de antigüedad de 9 meses, y luego una masa que va estirándose máaas y más. ¿Qué es?


¿Qué madres es?

sábado 5 de diciembre de 2009





--"Cuetzalan, Pueblo Mágico"--
El pasado 13 y 14 de Noviembre, el Consejo de Redacción de la Revista Río DEMENTE asistió al VI Foro de Interculturalidad, Migración y Vida Escolar en Cuetzalan del Progreso, para presentar la misma.

jueves 3 de diciembre de 2009

“Río de Mente”, presenta prepa de la Buap | Periódico Sintesis | Portal de Noticias de Puebla, Tlaxcala, Hidalgo

“Río de Mente”, presenta prepa de la Buap | Periódico Sintesis | Portal de Noticias de Puebla, Tlaxcala, Hidalgo

“Río de Mente”, presenta prepa de la Buap | Periódico Sintesis | Portal de Noticias de Puebla, Tlaxcala, Hidalgo

“Río de Mente”, presenta prepa de la Buap | Periódico Sintesis | Portal de Noticias de Puebla, Tlaxcala, Hidalgo

jueves 29 de octubre de 2009

Gracias, Trovador

En una escuela indiferente y mediocre pocos son los que se entregan al arte en ralidad. En el salón de humanidades, de tercer grado se respira conformismo, apatía, ignorancia y desunión. Una hora libre. Me dedico a escribir. Un trovador me hace compañía. Sentado en el pupitre tocando cons sus dedos largos y gruesos (delirantes para mí), trata a la guitarra con un amor y una delicadeza impresionantes. Navego con él, me dejo llevar, empiezo a imaginar. Nos damos a la tarea de encontrar el silencio que nos aisle de los insultos y pavadas vociferadas por los demás compañeros. De pronto me dedico a admirarlo: él es alto, corpulento y tiene un bigote disparejo. Su entrega y su forma de tomar la guitarra a pesar de la calidad de sus dedos me provocan ternura. Su mirada íntimamente se liga al ritmo, juntos, pero no inertes me hacen levantarme de mi asiento, para sentarme en sus piernas y acariciarlo en reconocimiento de lo que sus melodías causan en mí. Tomo sus mejillas y él sigue tocando, pero ahora sus ojos se encuentran posados en mí. Me acerco, y le doy un beso dulce que el por un segundo pareciera rechazar, sus labios tensos me contaron en un instante que recién había sufrido por un amor. Pero poco a poco, como lo voy envolviendo con mis labios va cediendo, se está perdiendo conmigo, se le escapa una nota, toca lento, deja de tocar.
Le proporcioné un poco de mi alma para confortarlo, que él recibía con tímido agrado. Al darnos cuenta de la presencia de los demás, que no nos molestaron, que seguían en sus actividades, me levanto, le sonrío y me vuelvo a sentar a escribir. Lo intento, pero no puedo, no encuentro inspiración. Estoy inmersa totalmente en mi trovador. Recuesto la barbilla en la paleta del pupitre, y mi trovador continúa su melodía, entregándose a la guitarra como lo había encontrado antes.