Entrevista Inesperada

-¡Era demasiada información!, estaba abrumada. Quise aparentar que lo que me decía no quedaría archivado en mi memoria, que no revolotearía después. Pretendía. Seguí mi farsa. Sus ojos me vieron cada momento que pronunciaba su nombre. Un dato contundente, tras otro, tras otro. "Seguimos en esas ondas aún", dijo. "Aún vamos con La Doña". No pude más. Hablé de otro gusto. Me retiré.

Comentarios

Entradas populares