Lectura en el retrete (corto)

-Tiene que ver con el capítulo "Lectura en el retrete", del libro "Los libros en mi vida" de Henry Miller-
No creo que sea conveniente que se relacione la acción de leer con el acto fisiológico de evacuar. Sin embargo, si es así que las personas consiguen hacerlo, yo no tengo ninguna objeción. Al contrario, sé de los beneficios de leer en el retrete: yo misma logré aprenderme el catecismo ahí dentro. Cosa que era de primera importancia, porque al día siguiente me lo preguntarían de memoria en la escuela a la que asistía en la primaria. Sin lugar a dudas, aquella lectura en el retrete, valga bien lo que voy a decir: me salvó el trasero. Últimamente, si llego a leer algo en el retrete, se trata de publicidad de electrónicos que por alguna razón llega para allá. En casa el periódico es raro. Las revistas son pésimas, y los libros que para mí son interesantes sólo moran en mi habitación. Así que si leo en casa, leo en mi cuarto. A papá de repente le da por releer algún libro sobre la segunda guerra mundial. Nunca se cansa de ese tema. Creo que lo único que lee son esas historias de guerra, las fórmulas matemáticas que traen en los libros de Cálculo y Álgebra que consulta a diario porque es profesor, y los recibos de cobros. Mi madre lee algo de esoterismo de vez en cuando, o frases de padres, o libros ‘para curar’ el alma, o qué se yo, tal vez recetas de cocina. Me gustaría que de vez en cuando leyeran otra cosa, se sorprendieran por fin de algo. Ojalá que ocurra en el retrete.

Comentarios

Entradas populares